La movilización social nacida en la pequeña burguesía mexicana ayudo a dar fuga a la necesidad, reprimida sadicamente hasta entonces por el gobierno porfirista, de un pueblo aplastado por los intereses extranjeros y nacionales. Así surge un movimiento considerado como revolución local, circunscrita a un medio, una tradición histórica y a un tipo de gente inmersa en ella.
El estado de Morelos desde las grandes culturas hasta 1910 mantenía una estructura agraria comunal en el que los que eran propietarios mantenían titulos en su lengua materna y otros hacían uso del calpulli que despues se transformó en fundo legal como patrimonio de un pueblo. A la llegada del sistema hacendario, como era lógico, esta propiedad comunal era la principal objeto de despojos para agrandar las propiedades de las haciendas.
Los dueños de tierras se dedicaban a la siembra tradicional de maíz, frijol, chile, calabaza, jitomate, cebolla y frutos, osea que era una economía de subsistencia; frente a ella se desarrollaba en las haciendas el cultivo y procesamiento dela caña de azúcar cuya característica era capitalista debido ala utilización demaquinaria moderna para optimizar su proceso.
Entre los pueblos se ubicaba San Miguel Anenecuilco, cerca de Cuautla (que fuera considerada la primera ciudad económica) y se encontraba asediado por dos compañías cañeras la del Hospital y la de Coahuixtla. De acuerdo a la dinámica tradicional, quien se encargaba de regular la situación de las tierras eran los jefes agrarios a quien se llamaba calpuleque o jefe del calpulli.
En septiembre de 1909 Jose Merino nombra como sucesor a Emiliano Zapata (de 30 años) cuya consigna era el defender las tierras de las que estaban siendo despojados por las compañías cañeras mensionadas, lucha que se había iniciada en 1908. Aunado a ello estaban las postulaciones para elegir al gobernador del estado por el que se postulaba el teniente coronel Pablo Escandón (porfirista) y Patricio Leyva (hijo de un liberalista). Al ganar, por medio de fraude, el primero, estallaron una serie de levantamientos que ayudaron a unir la masa de reclamos que hasta la fecha se estaban gestando.